Deportes urbanos en Mérida por la población refugiada de Palestina

El pasado 23 de noviembre se celebró en Mérida (Badajoz) el “Primer encuentro regional de deportes urbanos por la población refugiada de Palestina”

Más de un centenar de deportistas de parkour, BMX, skate y scooter llegados de diferentes puntos de Extremadura pasaron una tarde de convivencia en la que saltaron, rodaron y patinaron por la población refugiada de Palestina.

Se trataba de un encuentro organizado por uno de los grupos de jóvenes participante en el proyecto de Educación para la Ciudadanía Global que UNRWA (Agencia de Naciones Unidas por la Población Refugiada de Palestina) está desarrollando durante 2019 en Extremadura con financiación de la AEXCID (Agencia Extremeña de Cooperación Internacional al Desarrollo).

Este grupo estaba compuesto por usuarios de la Factoría Joven de Mérida, que acuden asiduamente a estas instalaciones para practicar parkour y otras disciplinas urbanas.

Tras recibir formación sobre Derechos Humanos, Feminismos, Movilidad Humana y población refugiada de Palestina, decidieron poner en marcha una acción de movilización social basada en los deportes que practican. La idea era organizar un encuentro que sirviera para sensibilizar y movilizar a la juventud extremeña sobre la necesidad de hacer respetar los Derechos Humanos, en general, y los de la población refugiada de Palestina, en particular.

De esta manera, y bajo el lema “Nos movemos por los Derechos Humanos”, más de un centenar de jóvenes provenientes de Cáceres, Badajoz, Villafranca de los Barros, Arroyo de la Luz, Villanueva de la Serena o Mérida vivieron una tarde de deporte y convivencia en la Factoría Joven de Mérida en la que pudieron conocer mejor la situación de la población refugiada de Palestina y, de esta manera, sensibilizarse.

Paralelamente a las exhibiciones deportivas los participantes visitaron una exposición, pudieron escuchar historias en audio sobre dos personas refugiadas de Palestina y visualizaron vídeos de jóvenes refugiados de Gaza que, como ellos, practican deportes urbanos.

“Somos iguales, lo que nos diferencia es que ellos viven como refugiados y no tienen los mismos derechos que nosotros, y eso es muy injusto”, decía uno de los asistentes tras ver un vídeo de un grupo de break dance que baila entre las ruinas de Gaza.

Para tener un recuerdo de la experiencia, los participantes pudieron, además, llevarse una camiseta que ellos mismos imprimieron allí y que decía: “Yo me muevo por los Derechos Humanos de la Población Refugiada de Palestina”.

El grupo de organizadores y los asistentes quedaron tan contentos con el resultado de la acción que plantearon la idea de organizar un encuentro regional anual de deportes urbanos por la población refugiada de Palestina.

 

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