Un juego para acercar la situación de la población refugiada de Palestina

El pasado sábado 19 de octubre de 2019 las baldosas de la plaza del Corazón de María de Villafranca de los Barros (Badajoz) se convirtieron en las casillas de un juego de la oca gigante por la población refugiada de Palestina.

 

Durante toda la mañana niños y niñas de esta localidad pudieron jugar en este gran tablero en el que los participantes se metían en la piel de una persona refugiada de Palestina para conocer la situación de vulneración de derechos humamos que viven día a día.

 Este juego era el resultado del trabajo de un grupo de jóvenes participantes de un proyecto que está desarrollando UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para la Población Refugiada de Palestina) en diferentes puntos de Extremadura.

En Villafranca de los Barros, y junto a las asociaciones locales Paideia y Humanitas, se realizó el 5 de octubre una jornada intensiva abierta a jóvenes de toda la región en la que se abordaron temas relacionados con el respeto a los Derechos Humanos, los ODS, el feminismo… teniendo como referencia a la población refugiada de Palestina. También se enseñaron diferentes modalidades de acciones de movilización social y se decidió poner en marcha esta oca gigante en la plaza de Villafranca de los Barros.

El grupo de jóvenes se encargó de diseñar los detalles del juego, en el que cada casilla se mostraba una de las vivencias cotidianas a las que se enfrenta una persona refugiada de Palestina en su día a día: las limitaciones a la movilidad, las demoliciones de viviendas, los cortes de agua y luz, la inseguridad alimentaria, las limitaciones de acceso a la sanidad… Pero también se reflejaba a través el juego la dignidad y la capacidad de resiliencia de esta población, su alta formación a pesar de las adversidades…

Medio centenar de personas, sobre todos niños y niñas, se acercó a la plaza para jugar una partida de este especial juego de la oca cuyo objetivo final era estimular la participación y la movilización social por el respeto de los derechos de la población refugiada de Palestina.

Paralelamente a este tablero, pintado con tiza en el suelo de la plaza, se instaló una carpa en la que se mostraban fotografías de la población refugiada de Palestina y se ofrecía a las personas que se acercaban la posibilidad de escuchar un audio en el que se narraba el contexto histórico y la situación actual de las más de 5 millones de personas refugiadas de Palestina que continúan hoy a la espera de una solución justa.

El grupo de jóvenes participante aseguró haber disfrutado con la organización de esta actividad: “Hemos aprendido mucho diseñándola y poniéndola en marcha. Es una manera divertida y efectiva de acercar la situación de la población refugiada de Palestina a la gente joven”, decían tras acabar el juego, “A través de la empatía hemos conseguido que más personas quieran movilizarse por sus derechos humanos”. 

Esta acción es parte del proyecto “La juventud extremeña se mueve por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y los Derechos Humanos de la población refugiada de Palestina” que está desarrollando UNRWA Extremadura en diferentes puntos de la región y que cuenta con financiación de la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional al Desarrollo (AEXCID).

Esta actividad formaba parte de un proyecto de Educación para la Ciudadanía Global que pretende dar formación a las y los jóvenes de Extremadura sobre Derechos Humanos, ODS, igualdad de género y población refugiada de Palestina. Así como proporcionarles herramientas para que puedan poner en marcha acciones de movilización social, como la realizada en Don Benito, que defienda los Derechos Humanos en general y de la población refugiada de Palestina, en particular. El fin de este proyecto es potenciar las capacidades de la juventud extremeña como agentes de cambio que sean capaces de impulsar procesos de movilización y de transformación social en sus entornos más cercanos.

 

 

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